La OMS propone fortalecer la atención de salud mental en las comunidades y escuchar a quienes la utilizan

La OMS propone fortalecer la atención de salud mental en las comunidades y escuchar a quienes la utilizan

Una nueva guía de la Organización Mundial de la Salud plantea avanzar desde modelos centrados en hospitalizaciones prolongadas hacia servicios comunitarios que respeten los derechos, las decisiones y las necesidades de cada persona.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó el 9 de octubre una guía práctica para apoyar a los países en la transformación de sus sistemas de atención de salud mental. La propuesta busca reducir la dependencia de las hospitalizaciones psiquiátricas prolongadas y fortalecer los servicios de apoyo en las comunidades.

El documento se difundió en la antesala del Día Mundial de la Salud Mental, conmemorado el 10 de octubre, cuya campaña de 2026 puso el foco en la participación de las personas con experiencia directa en problemas de salud mental.

¿Qué significa una atención basada en la comunidad?

La propuesta busca que las personas puedan recibir la atención y el acompañamiento que necesitan sin quedar desconectadas de su entorno durante largos períodos.

Esto implica desarrollar servicios de salud mental cercanos, con apoyos que permitan mantener vínculos familiares y comunitarios, acceder a educación y empleo, contar con vivienda y participar en la vida cotidiana.

La OMS señala que este cambio no depende únicamente de los hospitales. También requiere coordinación entre los servicios sanitarios, los sistemas de protección social, las familias y otros espacios de apoyo comunitario.

La guía plantea medidas para reducir hospitalizaciones y estadías prolongadas, proteger los derechos de las personas que reciben atención y facilitar su regreso a la vida comunitaria cuando corresponda.

Las personas atendidas también deben participar en las decisiones

Uno de los puntos centrales del documento es que quienes han vivido experiencias de atención psiquiátrica deben participar activamente en las decisiones sobre los servicios que reciben.

La experiencia personal puede aportar información que no siempre aparece en los estudios o en la planificación institucional: qué apoyos funcionan, cuáles son las principales barreras y qué cambios podrían mejorar la atención.

Por eso, la OMS propone incorporar a estas personas en el diseño, la implementación y la evaluación de las políticas y los servicios, en lugar de limitar su participación a compartir testimonios.

Un cambio que requiere más que buenas intenciones

La transformación hacia una atención comunitaria necesita recursos, profesionales capacitados, servicios accesibles y redes de apoyo sostenidas. No consiste simplemente en cerrar instituciones o trasladar a las personas a sus hogares sin acompañamiento.

Según el Atlas de Salud Mental de la OMS citado en el documento, solo el 9% de los países que respondieron había completado la transición hacia una atención basada en la comunidad, mientras que el 53% se encontraba en etapas iniciales de reforma.

La guía plantea una discusión sobre cómo organizar los sistemas de atención para que las personas puedan recibir apoyo respetando su dignidad, autonomía y participación social.

Fuente: Organización Mundial de la Salud: guía para avanzar hacia una atención comunitaria de salud mental.

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